Un amplio operativo de seguridad se desplegó este jueves para concretar el traslado de 687 personas privadas de libertad de alta peligrosidad hacia el Centro de Cumplimiento Penitenciario La Laguna, ubicado en Talca, Región del Maule. La denominada “Operación Cancerbero” movilizó a Gendarmería y distintas fuerzas de seguridad, en uno de los procedimientos penitenciarios de mayor envergadura realizados en el país.

Entre los internos considerados en el procedimiento se encuentran 37 personas vinculadas a estructuras de crimen organizado, de las cuales nueve corresponden a líderes y otras 28 a integrantes de estas organizaciones. A ellos se suman 154 reclusos catalogados como de alto compromiso delictual y especial peligrosidad. Los trasladados provienen de distintos establecimientos penitenciarios, incluyendo recintos de Arica y Parinacota, Alto Hospicio, Puerto Montt, Puente Alto, Colina 1, Colina 2 y el Recinto Especial de Alta Seguridad.

El procedimiento se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad. El despliegue contempló vehículos de Gendarmería, carros blindados, custodia policial, ambulancias, equipos especializados y apoyo aéreo. Los nueve líderes vinculados al crimen organizado fueron trasladados en vehículos blindados, mientras que los internos utilizaron vestimenta de alta visibilidad para facilitar su identificación frente a cualquier eventualidad durante el recorrido.

El Presidente José Antonio Kast supervisó la operación y viajó hasta el Complejo Penitenciario La Laguna en Talca, junto a autoridades vinculadas a las áreas de seguridad, justicia e interior. La medida forma parte de la estrategia gubernamental para reforzar el control penitenciario y dificultar que integrantes y líderes de organizaciones criminales mantengan comunicaciones y continúen dirigiendo actividades ilícitas desde las cárceles. Kast ya había definido el objetivo de su Plan Cancerbero como recuperar el control estatal de los recintos penitenciarios y cortar la capacidad de operación del crimen organizado desde su interior.

Al presentar originalmente el Plan Cancerbero, Kast sostuvo que “La delincuencia se combate también desde dentro” y planteó que el objetivo era impedir que las cárceles siguieran funcionando como centros de operación criminal. La Operación Cancerbero materializa ahora parte de esa estrategia mediante la segmentación y traslado de internos de alta peligrosidad, con especial énfasis en el aislamiento de líderes de organizaciones criminales y en el fortalecimiento de las medidas de seguridad penitenciaria.

Redacción: Radio Estación Nacional — La radio de la música chilena.

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