El Presidente de la República, José Antonio Kast, participó este viernes 18 de septiembre en su primer Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias como jefe de Estado, ceremonia realizada en la Catedral Metropolitana de Santiago y encabezada por el cardenal Fernando Chomali. La tradicional actividad religiosa, desarrollada en el marco del aniversario 216 de la Primera Junta Nacional de Gobierno, reunió a las principales autoridades del país, representantes de distintas confesiones religiosas y miembros de la sociedad civil, en una jornada marcada por los llamados a la unidad nacional, el combate contra la corrupción y la necesidad de enfrentar los principales desafíos sociales de Chile.
El mandatario llegó hasta la Catedral Metropolitana acompañado de la primera dama, María Pía Adriasola, para participar en una ceremonia que comenzó con un minuto de silencio en memoria de las 16 víctimas del incendio ocurrido en un hogar de adultos mayores en Pitrufquén. El encuentro contó con la presencia de autoridades de los distintos poderes del Estado, representantes diplomáticos y miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden, además de líderes de diversas comunidades religiosas.
Durante su homilía, el arzobispo de Santiago abordó una serie de problemáticas que afectan al país, poniendo especial énfasis en la corrupción, la inseguridad, el desempleo, la pobreza, la violencia y la crisis demográfica. El cardenal advirtió sobre las consecuencias que estas situaciones tienen para la convivencia social y el funcionamiento de las instituciones, planteando la necesidad de recuperar las confianzas y avanzar hacia acuerdos que permitan responder a las necesidades de la población.
Uno de los momentos centrales de la ceremonia estuvo marcado por las reflexiones de Chomali sobre la corrupción, fenómeno que calificó como «el mal de todos los males». El religioso sostuvo que estas prácticas debilitan los cimientos de la sociedad, afectan la confianza ciudadana y favorecen el desarrollo de actividades delictivas. En ese contexto, llamó a las autoridades a actuar con transparencia, responsabilidad y compromiso con el bien común, destacando la importancia de fortalecer las instituciones y promover una cultura de probidad en todos los ámbitos de la vida nacional.
El arzobispo también manifestó su preocupación por las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias chilenas, particularmente aquellas afectadas por el desempleo, la falta de oportunidades y las dificultades para acceder a una vivienda. Asimismo, abordó los desafíos asociados al envejecimiento de la población y la disminución de la natalidad, señalando la importancia de generar condiciones que permitan compatibilizar la vida familiar con el desarrollo laboral y personal.
En materia de seguridad, Chomali planteó la necesidad de enfrentar la violencia mediante instituciones sólidas, autoridades responsables y medidas de prevención que permitan abordar tanto los delitos como sus causas sociales. También se refirió a la soledad que afecta a jóvenes y adultos mayores, junto con los desafíos que representan las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial para las relaciones humanas, la educación y el mundo del trabajo.
Tras finalizar la ceremonia, el Presidente José Antonio Kast recogió parte del mensaje entregado por el cardenal e hizo un llamado a mantener la esperanza y fortalecer la unidad nacional. El mandatario destacó la capacidad del país para enfrentar situaciones difíciles e invitó a los chilenos a aprovechar las celebraciones de Fiestas Patrias para compartir con sus familias y seres queridos.
En sus declaraciones, el jefe de Estado puso especial atención en la importancia de cuidar a los niños, acompañar a los adultos mayores y prestar apoyo a quienes atraviesan momentos de soledad. Asimismo, invitó a las familias a recibir con hospitalidad a quienes las visiten durante estas celebraciones, destacando el valor de la solidaridad y la convivencia en una fecha significativa para la identidad nacional.
Las palabras pronunciadas durante el Te Deum generaron diversas reacciones entre autoridades de Gobierno y representantes del mundo político, quienes abordaron los principales temas planteados por el arzobispo de Santiago.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, destacó el llamado a la unidad nacional y la importancia de trabajar conjuntamente para enfrentar los desafíos del país. La parlamentaria valoró la ceremonia como una instancia de reflexión sobre las responsabilidades compartidas de las autoridades y la necesidad de priorizar las demandas de la ciudadanía por sobre las diferencias políticas.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, manifestó su coincidencia con el mensaje de unidad entregado por el cardenal, especialmente en materias relacionadas con la delincuencia, el crimen organizado y la corrupción. El secretario de Estado sostuvo que la seguridad constituye una preocupación transversal y que las acciones destinadas a enfrentar estos problemas deben desarrollarse sin distinciones políticas entre las distintas comunas del país.
El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, también se refirió a las reflexiones del arzobispo, destacando la importancia de abordar la seguridad como una preocupación compartida por la ciudadanía y las instituciones del Estado.
En tanto, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, recogió especialmente las palabras relacionadas con el fortalecimiento de las familias, la protección de los niños y el bienestar de las personas mayores. La autoridad vinculó estas preocupaciones con los desafíos demográficos que enfrenta Chile, particularmente el envejecimiento acelerado de la población y la disminución sostenida de la natalidad.
Desde el Congreso, el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri, destacó la importancia de que los distintos sectores políticos puedan trabajar en torno a objetivos comunes, recogiendo el llamado del cardenal a privilegiar el bienestar de la población y fortalecer la solidaridad en la sociedad chilena.
El senador Rojo Edwards también valoró el contenido de la homilía, señalando que el mensaje planteó desafíos a la clase política en materias como la corrupción, la seguridad, el empleo y el impacto de las nuevas tecnologías. El parlamentario destacó especialmente la preocupación expresada por las personas que enfrentan situaciones de pobreza e inseguridad.
Sin embargo, las palabras del cardenal también dieron lugar a diferentes interpretaciones políticas. En la Región de Magallanes, el dirigente socialista Juan Marcos Henríquez consideró que el mensaje constituía un cuestionamiento a los primeros seis meses de la administración del Presidente Kast, particularmente respecto de la situación económica de las familias y la necesidad de fortalecer el diálogo político.
Desde el Partido Republicano, el presidente regional Sebastián Oyarzo destacó el aporte de las comunidades religiosas frente a problemáticas sociales como la soledad y la necesidad de acompañamiento de las personas. Por su parte, el independiente Juan José Srdanovic respaldó el llamado a combatir la corrupción y planteó la importancia de avanzar en las investigaciones judiciales relacionadas con casos que han afectado la confianza ciudadana en las instituciones.
El primer Te Deum Ecuménico del Presidente José Antonio Kast se desarrolló cuando su administración cumplía poco más de seis meses desde el inicio de su mandato, en una jornada que combinó las tradicionales actividades de Fiestas Patrias con reflexiones sobre la situación social, económica e institucional del país.
La ceremonia dejó planteados desafíos relacionados con la probidad, la seguridad, el empleo, la protección de las familias y la necesidad de construir acuerdos entre los distintos sectores de la sociedad chilena, mientras las autoridades recogieron desde diferentes perspectivas los mensajes entregados por el arzobispo de Santiago.
En medio de las celebraciones por un nuevo aniversario patrio, el Te Deum Ecuménico volvió a convertirse en un espacio de encuentro y reflexión sobre el presente y futuro de Chile, poniendo sobre la mesa la importancia del diálogo, la convivencia democrática y la responsabilidad compartida frente a los problemas nacionales.
Redacción: Radio Estación Nacional
