El Gobierno se encuentra preparando un plan de emergencia para enfrentar los posibles efectos que tendría en Chile una eventual restricción a las exportaciones de diésel desde Estados Unidos, medida que está siendo evaluada por la administración del presidente Donald Trump. La preocupación se concentra principalmente en el impacto que una disminución de la oferta internacional podría provocar en los precios de los combustibles y, por extensión, en distintos sectores de la economía chilena.

El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, confirmó que el Ejecutivo analiza distintas alternativas para responder ante un escenario de menor disponibilidad de diésel proveniente del mercado estadounidense. La autoridad señaló que existen varias herramientas que podrían utilizarse, aunque evitó anticipar cuáles serían las medidas específicas mientras la eventual restricción todavía no sea confirmada oficialmente.

Estados Unidos se ha transformado en un proveedor relevante de combustibles refinados para distintos países, especialmente después de las dificultades que han afectado el suministro internacional durante los últimos meses. Chile figura entre los principales destinos recientes del diésel estadounidense, combustible que tiene una participación importante en actividades como el transporte de carga, la minería y diversos procesos productivos.

El Presidente José Antonio Kast también se refirió a la situación y advirtió que una reducción significativa de las exportaciones estadounidenses podría generar consecuencias sobre los precios internacionales. El Mandatario explicó que el problema no está relacionado únicamente con la disponibilidad de petróleo crudo, sino también con la capacidad mundial para refinarlo y convertirlo en combustibles como el diésel.

Desde el Ejecutivo han señalado que, en caso de concretarse una restricción, se podrían implementar medidas paliativas destinadas a reducir el impacto económico, particularmente entre los sectores más vulnerables. Una de las preocupaciones es que un aumento sostenido del precio del diésel termine trasladándose a los costos de transporte, producción y distribución de productos, generando nuevas presiones inflacionarias.

Por ahora, Estados Unidos no ha anunciado oficialmente una prohibición de sus exportaciones de diésel. Sin embargo, distintas versiones apuntan a que se estudian alternativas para reducir temporalmente los envíos al extranjero con el objetivo de aumentar la disponibilidad interna y contener los elevados precios del combustible en ese país.

El Gobierno chileno continuará siguiendo la evolución del mercado internacional y las decisiones que adopten las autoridades estadounidenses. Mientras tanto, los organismos económicos y energéticos trabajan en distintos escenarios para asegurar el abastecimiento y limitar los efectos que una eventual disminución de la oferta internacional podría generar en los consumidores y en la actividad productiva nacional.

Redacción Radio Estación Nacional

loading...