Miles de familias chilenas pueden acceder al Bono Extraordinario de Apoyo a la Niñez, un beneficio económico que entrega $30.000 por cada niño o niña de hasta 13 años que cumpla con los requisitos establecidos por el Estado. La ayuda está dirigida principalmente a los hogares que pertenecen al 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares (RSH) y busca aliviar los gastos familiares asociados a la crianza, alimentación y necesidades básicas de los menores.

La iniciativa, impulsada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, comenzó a pagarse el 11 de septiembre de 2026 y contempla una cobertura aproximada de 2,3 millones de niños y niñas pertenecientes a 1,7 millones de familias en todo Chile. Se trata de una transferencia económica extraordinaria que se entrega por una sola vez y cuyo monto depende de la cantidad de menores que cumplan las condiciones exigidas.

De esta manera, una familia con un hijo beneficiario recibirá $30.000, mientras que un hogar con dos menores que cumplan los requisitos podrá acceder a $60.000. En el caso de tres niños beneficiarios, la cifra alcanzará los $90.000, y con cuatro llegará a $120.000. El dinero se entrega por cada menor que genere el derecho al beneficio, sin establecer un monto único por grupo familiar.

Para recibir esta ayuda, los niños y niñas deben haber tenido entre 0 y 13 años, inclusive, al 1 de junio de 2026, y formar parte de un hogar clasificado dentro del 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares en esa misma fecha. Esta información es verificada directamente por las instituciones del Estado, por lo que las familias no necesitan presentar documentación adicional para solicitar el beneficio.

Una de las principales características del bono es que no requiere postulación ni inscripción especial. Su asignación es automática y se realiza mediante el cruce de información del Registro Social de Hogares con las bases de datos de los organismos públicos correspondientes. Esto permite identificar a quienes cumplen las condiciones y determinar qué integrante del grupo familiar debe recibir el dinero.

La normativa también incorpora a niños y niñas que se encuentran bajo modalidades de cuidado alternativo familiar, incluyendo familias de acogida, familiares extensos y adultos de confianza acreditados. En estos casos, podrán acceder al beneficio sin necesidad de pertenecer al 80% más vulnerable del país, reconociendo las necesidades económicas que enfrentan quienes asumen legalmente el cuidado de menores de edad.

Asimismo, el bono considera a los niños y niñas nacidos entre el 2 de junio de 2026 y el 15 de marzo de 2027, siempre que sus madres hayan pertenecido al 80% de los hogares más vulnerables al 1 de junio de 2026. Para estos casos, el aporte será entregado directamente a la madre registrada en la inscripción de nacimiento y su pago se realizará después del 15 de marzo de 2027.

Respecto de quién recibe el dinero, la legislación establece un orden de prioridad. En primer lugar, se considera a la persona que recibe el Subsidio Familiar (SUF) por el niño o niña. Posteriormente, se contempla a quienes perciben Asignación Familiar, determinados subsidios por discapacidad o transferencias del subsistema Seguridades y Oportunidades. Cuando ninguna de estas situaciones corresponde, el pago se asigna al jefe o jefa de hogar registrado.

El beneficio es administrado por el Instituto de Previsión Social (IPS), mientras que la Subsecretaría de Evaluación Social se encarga de identificar a las personas beneficiarias. El pago se realiza a través de BancoEstado y, cuando corresponde efectuar un cobro presencial, existe un plazo de nueve meses para retirar los recursos.

Otro aspecto importante es que los $30.000 entregados por cada niño o niña no constituyen renta ni remuneración para efectos legales. Por lo tanto, el dinero no está sujeto a impuestos, cotizaciones previsionales ni descuentos. La legislación también establece que el bono es inembargable, protegiendo así su finalidad de apoyo económico directo a las familias.

Durante el inicio de los pagos, la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, destacó que la medida permitirá entregar un alivio concreto a los hogares con hijos menores. La autoridad señaló que el apoyo llegará de forma automática a las familias beneficiarias, cumpliendo uno de los compromisos anunciados por el Ejecutivo durante la Cuenta Pública.

La aprobación de este beneficio también generó reacciones en el Congreso Nacional. Durante su tramitación, parlamentarios valoraron la ampliación de la cobertura a niños recién nacidos y menores bajo cuidado alternativo. Sin embargo, algunas voces plantearon la necesidad de avanzar hacia políticas permanentes de apoyo económico a la infancia, considerando que los gastos familiares no se limitan a una situación puntual.

Para las familias interesadas, resulta fundamental mantener actualizada la información del Registro Social de Hogares y revisar los canales oficiales del Estado para conocer la situación del beneficio y sus modalidades de pago. Aunque la entrega es automática, verificar los antecedentes familiares puede ayudar a detectar inconsistencias que eventualmente deban ser corregidas por las instituciones correspondientes.

El Bono Extraordinario de Apoyo a la Niñez representa un aporte directo para millones de hogares chilenos, especialmente en un escenario en que los gastos de alimentación, vestuario, educación y cuidado infantil siguen representando una parte importante del presupuesto familiar. Si bien se trata de una ayuda por única vez, su implementación busca proporcionar recursos adicionales a quienes cumplen las condiciones legales, sin exigir postulaciones ni trámites complejos.

Redacción: Radio Estación Nacional.

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