La Región de Arica y Parinacota avanza en las gestiones para concretar un nuevo hospital de alta complejidad, una iniciativa que busca fortalecer la infraestructura sanitaria y mejorar el acceso a la atención médica especializada. Entre las ubicaciones que se encuentran en evaluación destaca el sector de Cerro Chuño, donde actualmente se desarrolla un proceso de recuperación territorial.
La construcción de un nuevo hospital en Arica comienza a tomar forma como uno de los proyectos de infraestructura sanitaria más importantes para el extremo norte del país. La iniciativa busca responder al aumento de la demanda asistencial, ampliar la capacidad de atención médica y fortalecer la red pública de salud en una región que enfrenta importantes desafíos en materia de disponibilidad de especialistas y acceso a prestaciones de mayor complejidad.
El proyecto recibió un impulso durante junio de 2026, cuando el Ministerio de Salud informó que la iniciativa contaba con la pertinencia técnica necesaria para avanzar hacia su etapa de prefactibilidad. Desde entonces, distintas instituciones públicas han trabajado en la identificación de terrenos que reúnan las condiciones necesarias para albergar el futuro establecimiento hospitalario.
Una de las alternativas que ha surgido es Cerro Chuño, sector de Arica que durante años ha enfrentado problemas de ocupación irregular y contaminación por metales pesados. La posibilidad de utilizar parte de estos terrenos se encuentra vinculada al proceso de recuperación territorial impulsado por las autoridades, que contempla desalojos, demolición de construcciones irregulares y posteriores intervenciones de recuperación ambiental.
El delegado presidencial regional, Cristian Sayes, informó que el Servicio de Salud de Arica solicitó al Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) evaluar terrenos ubicados en Cerro Chuño para determinar si cumplen con los requisitos técnicos que permitirían construir el nuevo recinto asistencial. La superficie considerada en el proceso de recuperación alcanza aproximadamente 14 hectáreas, mientras que el proyecto hospitalario requeriría alrededor de dos hectáreas.
Sin embargo, Cerro Chuño no es la única ubicación que se encuentra bajo análisis. Las autoridades también consideran un terreno fiscal de aproximadamente 12 hectáreas, situado en la intersección de avenida Capitán Ávalos con Yerbas Buenas, que fue entregado en concesión por el Ministerio de Bienes Nacionales. La decisión definitiva dependerá de estudios relacionados con accesibilidad, conectividad, características del suelo, seguridad ambiental y posibilidades de desarrollo de infraestructura.
Uno de los aspectos más relevantes para avanzar en la alternativa de Cerro Chuño será determinar las condiciones ambientales del sector. Debido a sus antecedentes de contaminación por metales pesados, cualquier proyecto de infraestructura sanitaria deberá garantizar que los terrenos seleccionados sean seguros para pacientes, funcionarios y visitantes. Por ello, los estudios de suelo y las eventuales medidas de remediación serán fundamentales antes de adoptar una decisión.
En paralelo, el Gobierno Regional y otras instituciones públicas continúan desarrollando las acciones destinadas a recuperar el sector. Durante octubre se informó que tres de las cinco manzanas consideradas inicialmente para intervención ya habían sido abordadas mediante procedimientos de desalojo y demolición. Las labores de recuperación territorial podrían extenderse durante los próximos años, considerando también la situación de las familias afectadas y las medidas necesarias para rehabilitar los espacios intervenidos.
Respecto de las características del futuro hospital, los antecedentes preliminares del Ministerio de Salud contemplan una capacidad aproximada de 140 camas de hospitalización y tres pabellones de cirugía mayor. Estas instalaciones permitirían aumentar la capacidad resolutiva de la red asistencial y mejorar la atención de pacientes que actualmente dependen de la infraestructura del Hospital Regional Dr. Juan Noé.
La iniciativa también considera la necesidad de fortalecer la disponibilidad de profesionales de la salud, particularmente médicos especialistas. En este contexto, se han planteado estrategias de formación y vinculación académica con la Universidad de Tarapacá, con el propósito de contribuir al desarrollo de equipos médicos que permitan responder a las necesidades sanitarias de Arica y Parinacota.
En materia de inversión, las estimaciones preliminares mencionadas por autoridades regionales indican que un hospital de alta complejidad de estas características podría alcanzar un costo cercano a los 450 millones de dólares. No obstante, se trata de una cifra referencial, ya que el presupuesto definitivo dependerá de los resultados de los estudios de prefactibilidad, el diseño del establecimiento y las decisiones de financiamiento que se adopten posteriormente.
En cuanto a los plazos, las proyecciones planteadas por las autoridades apuntan a que, si las distintas etapas avanzan favorablemente, la colocación de la primera piedra podría concretarse entre 2029 y 2030. Este calendario todavía es preliminar y estará sujeto a la aprobación de los estudios técnicos, la disponibilidad del terreno y los procedimientos administrativos correspondientes.
La construcción de un nuevo hospital representa una oportunidad para fortalecer la atención sanitaria en el extremo norte de Chile, especialmente en una región donde la distancia con otros centros hospitalarios de alta complejidad puede dificultar el acceso oportuno a determinadas prestaciones médicas.
Por ahora, el proyecto continúa en una fase de evaluación y planificación, sin una ubicación definitiva ni una fecha confirmada para el inicio de las obras. La elección del terreno será una de las decisiones fundamentales para determinar su viabilidad y asegurar que la futura infraestructura cumpla con los estándares necesarios.
De concretarse, el nuevo hospital podría contribuir significativamente al fortalecimiento de la red pública de salud de Arica y Parinacota, ampliando las posibilidades de atención médica y entregando una respuesta de largo plazo a las necesidades sanitarias de la población del extremo norte del país.
Redacción: Radio Estación Nacional.
