Los resultados de la prueba PISA 2025 encendieron nuevamente las alertas sobre la calidad de los aprendizajes en Chile. La evaluación internacional mostró que los estudiantes chilenos de 15 años se mantienen por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en Matemáticas, Lectura y Ciencias, registrando además un retroceso en las dos primeras áreas respecto de la medición realizada en 2022.
La prueba, considerada una de las principales evaluaciones internacionales de los sistemas educativos, fue aplicada a cerca de 760 mil estudiantes de 15 años pertenecientes a 91 países y economías, representativos de aproximadamente 33 millones de jóvenes. En Chile participaron 6.574 estudiantes de 222 establecimientos educacionales, quienes rindieron la evaluación entre septiembre y octubre de 2025.
Chile retrocede en Matemáticas y Lectura
Los resultados muestran que Chile obtuvo 403 puntos en Matemáticas, 436 en Lectura y 442 en Ciencias. Las tres cifras se encuentran por debajo de los respectivos promedios de la OCDE, que alcanzaron 463 puntos en Matemáticas, 461 en Lectura y 482 en Ciencias.
La comparación con PISA 2022 evidencia el retroceso. En aquella medición Chile había obtenido 412 puntos en Matemáticas, 448 en Lectura y 444 en Ciencias. De esta manera, Matemáticas cayó nueve puntos y Lectura disminuyó doce, mientras Ciencias se mantuvo prácticamente estable, sin una variación estadísticamente significativa.
El panorama adquiere mayor relevancia al observar la evolución de la última década. Según la OCDE, desde 2015 aumentó en 10 puntos porcentuales la proporción de estudiantes chilenos con bajo desempeño tanto en Matemáticas como en Lectura.
Seis de cada diez estudiantes no alcanzan el nivel básico en Matemáticas
Uno de los antecedentes que genera mayor preocupación corresponde a Matemáticas. Apenas el 41% de los estudiantes chilenos alcanzó al menos el nivel 2 de competencia, considerado por PISA como el nivel mínimo que permite desenvolverse frente a problemas matemáticos básicos.
Esto significa que aproximadamente seis de cada diez estudiantes evaluados en Chile no alcanzaron ese nivel mínimo, mientras que en el conjunto de países de la OCDE el 65% sí consiguió llegar o superar ese estándar.
La situación también es compleja entre quienes logran desempeños avanzados. La proporción de estudiantes chilenos ubicada en los niveles superiores de Matemáticas es prácticamente inexistente, mientras que el promedio OCDE alcanza un 8%.
Lectura también muestra señales de deterioro
En Lectura, el 62% de los estudiantes chilenos alcanzó el nivel mínimo de competencia, frente al 69% registrado como promedio entre los países de la OCDE. Esto implica que cerca del 38% de los jóvenes evaluados en Chile presenta un desempeño insuficiente en comprensión lectora.
Además, solo un 2% de los estudiantes chilenos llegó a los niveles superiores de desempeño en Lectura, mientras que el promedio de la OCDE alcanza el 6%.
El deterioro de las capacidades lectoras no es exclusivamente chileno. PISA 2025 muestra un retroceso internacional y la OCDE ha puesto especial atención en los cambios de hábitos de los adolescentes, incluyendo el menor interés por la lectura recreativa y la creciente exposición a dispositivos digitales.
Celulares, distracciones y ambiente en las salas de clases
La evaluación también entrega información sobre las condiciones en que estudian los jóvenes. Entre los factores analizados aparecen las distracciones provocadas por dispositivos digitales y el ambiente al interior de las salas de clases.
En Chile, el porcentaje de establecimientos que restringen o prohíben el uso de teléfonos celulares aumentó considerablemente: pasó desde alrededor de un 34% en 2022 a un 59% en 2025, superando el promedio de la OCDE, que llegó al 49%.
Los resultados internacionales advierten que el uso excesivo de dispositivos digitales puede convertirse en un elemento distractor para los estudiantes, especialmente cuando su utilización no está relacionada directamente con actividades pedagógicas.
Pese al complejo escenario, PISA también identifica aspectos positivos dentro del sistema chileno. Un 88% de los estudiantes del país señala que sus profesores los ayudan en su aprendizaje, porcentaje superior al 75% registrado como promedio entre los países de la OCDE.
Resultados abren debate político y educacional
Las cifras generaron preocupación entre parlamentarios, especialistas y actores vinculados a la educación, quienes han planteado diferentes interpretaciones respecto de las causas del retroceso y las medidas que deberían adoptarse.
Desde el Congreso se han mencionado como posibles factores las consecuencias que todavía arrastra el sistema educacional tras la pandemia, la pérdida de hábitos de lectura, el uso excesivo de pantallas y teléfonos celulares, las dificultades dentro de las salas de clases y los cambios experimentados por el sistema educativo durante los últimos años.
La senadora Yasna Provoste sostuvo que los resultados evidencian la necesidad de volver a colocar el foco en los aprendizajes y avanzar en la recuperación de las capacidades que se vieron afectadas durante la pandemia.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Educación del Senado, Gustavo Sanhueza, planteó que los resultados forman parte de una situación que viene observándose desde hace tiempo y mencionó entre los elementos que deben analizarse el uso excesivo de tecnología, los efectos de la pandemia y los cambios implementados en el sistema educacional.
La diputada Emilia Schneider, en tanto, señaló que los resultados deben constituir un llamado a la acción, especialmente frente al retroceso registrado en Lectura, apuntando también a la disminución del interés por leer y al excesivo uso de pantallas entre niños y jóvenes.
Una señal de alerta para el sistema educacional chileno
Más allá de las distintas interpretaciones políticas, los resultados de PISA 2025 vuelven a instalar un desafío que atraviesa al sistema educacional chileno: mejorar los aprendizajes fundamentales y reducir la cantidad de jóvenes que llegan a los 15 años sin alcanzar las competencias básicas esperadas.
El escenario resulta particularmente complejo en Matemáticas, donde la mayoría de los estudiantes evaluados no alcanza el nivel mínimo definido internacionalmente. En Lectura, la caída respecto de 2022 y el deterioro observado durante la última década también plantean interrogantes sobre la capacidad de comprensión, análisis y procesamiento de información de las nuevas generaciones.
PISA no evalúa únicamente cuánto contenido curricular recuerdan los estudiantes, sino también su capacidad para resolver problemas, aplicar conocimientos, comprender información, pensar críticamente y desenvolverse frente a situaciones de la vida real.
Los nuevos resultados ponen así nuevamente sobre la mesa la discusión respecto de las prioridades de la educación chilena y la necesidad de fortalecer los aprendizajes dentro de las salas de clases, en un contexto marcado por profundas transformaciones tecnológicas y cambios en la manera en que niños y adolescentes acceden a la información.
Redacción: Radio Estación Nacional
