La expresidenta de Chile Michelle Bachelet anunció este sábado 19 de septiembre que decidió retirar su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), luego de conocer los resultados de las votaciones informales realizadas en el Consejo de Seguridad del organismo internacional. La exmandataria comunicó su determinación mediante un video difundido en sus redes sociales, poniendo fin a su postulación para suceder al actual secretario general, António Guterres, cuyo mandato concluye a fines de 2026.

La decisión se produjo después de que Bachelet obtuviera un resultado desfavorable en la tercera ronda de consultas informales del Consejo de Seguridad, realizada el viernes 18 de septiembre. En dicha instancia, la expresidenta recibió un voto favorable, 11 votos que desalentaban su candidatura y tres integrantes que no expresaron opinión, un resultado que evidenció las dificultades que enfrentaba para reunir el respaldo necesario y continuar avanzando en el proceso de selección.

En su declaración pública, Bachelet explicó que su candidatura buscó representar una visión de liderazgo internacional basada en la defensa del multilateralismo, el respeto al derecho internacional, la democracia, los derechos humanos y el reconocimiento de los desafíos asociados al cambio climático. La exmandataria sostuvo que el actual escenario mundial presenta importantes dificultades para estos principios, pero reafirmó su convicción de que era necesario promoverlos desde una eventual conducción de Naciones Unidas.

La expresidenta también manifestó que no se arrepiente de haber asumido el desafío de postular al máximo cargo de la organización internacional. En su mensaje, destacó que su participación permitió instalar en el debate mundial la posibilidad de que la próxima Secretaría General sea encabezada por una mujer latinoamericana, independiente y comprometida con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.

Bachelet sostuvo que el liderazgo también implica reconocer cuándo corresponde desistir de una aspiración para permitir que un proceso continúe su desarrollo. En ese contexto, explicó que su decisión de retirar la candidatura responde a una evaluación de las condiciones actuales y de los resultados obtenidos durante las consultas realizadas entre los integrantes del Consejo de Seguridad.

La postulación de Michelle Bachelet había sido presentada inicialmente con el respaldo de Chile, Brasil y México, países que promovieron su candidatura considerando su trayectoria política y su experiencia en organismos internacionales. Sin embargo, durante el desarrollo del proceso se produjeron cambios en el escenario diplomático, especialmente después de que el Gobierno del Presidente José Antonio Kast decidiera retirar el apoyo oficial de Chile a la candidatura de la exmandataria.

La administración del Presidente Kast había manifestado previamente sus dudas respecto de las posibilidades de que la candidatura reuniera los apoyos internacionales necesarios. Tras conocerse los resultados de la tercera votación informal, el canciller Francisco Pérez Mackenna reiteró que la decisión del Ejecutivo de retirar el respaldo respondía a una evaluación de las condiciones diplomáticas y de las posibilidades de obtener los votos requeridos.

Por su parte, Bachelet agradeció especialmente el respaldo entregado por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quienes apoyaron su postulación desde el inicio. También expresó su reconocimiento a las personas que respaldaron su candidatura desde Chile y otros países, destacando el trabajo desarrollado durante los meses en que participó en el proceso de selección.

La expresidenta cuenta con una extensa trayectoria política e internacional. Además de haber ejercido la Presidencia de Chile durante dos períodos, entre 2006 y 2010 y entre 2014 y 2018, se desempeñó como primera directora ejecutiva de ONU Mujeres y posteriormente como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, responsabilidades desde las cuales participó en iniciativas relacionadas con la igualdad de género, la protección de los derechos fundamentales y la cooperación entre los Estados.

Su experiencia en Naciones Unidas constituyó uno de los principales antecedentes de su postulación. Durante su trayectoria internacional, Bachelet abordó materias relacionadas con los derechos de las mujeres, las crisis humanitarias, la protección de grupos vulnerables y la promoción de políticas orientadas al desarrollo sostenible, áreas que también formaron parte de los planteamientos presentados durante su candidatura.

La elección del próximo secretario general de Naciones Unidas se desarrolla mediante un procedimiento en el que el Consejo de Seguridad cumple un papel determinante. Sus 15 integrantes realizan consultas informales para conocer el nivel de respaldo que reciben las distintas candidaturas, antes de adoptar una recomendación formal que posteriormente debe ser sometida a consideración de la Asamblea General.

Para que una candidatura avance, debe reunir los apoyos necesarios dentro del Consejo de Seguridad y no enfrentar el veto de ninguno de sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Este mecanismo convierte la búsqueda de consensos diplomáticos en un elemento fundamental del proceso de selección.

Tras el retiro de Bachelet, continúan participando otras figuras internacionales que aspiran a suceder a António Guterres. Entre ellas se encuentran la costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de ONU Comercio y Desarrollo, y Carolyn Rodrigues-Birkett, representante permanente de Guyana ante Naciones Unidas.

En la tercera ronda de consultas informales, Grynspan obtuvo nueve votos favorables, cinco desfavorables y uno sin opinión, mientras que Rodrigues-Birkett recibió ocho apoyos, seis votos desfavorables y uno sin opinión. Estos resultados forman parte de un proceso de evaluación que todavía debe continuar antes de que el Consejo de Seguridad formule una recomendación definitiva.

La elección de la próxima autoridad de Naciones Unidas se produce en un escenario internacional marcado por conflictos armados, crisis humanitarias, tensiones diplomáticas y desafíos relacionados con el cambio climático y el desarrollo sostenible. La persona que asuma la Secretaría General deberá encabezar los esfuerzos de cooperación internacional y coordinación entre los Estados miembros durante los próximos años.

Desde su creación en 1945, Naciones Unidas nunca ha tenido a una mujer como secretaria general. Esta situación ha impulsado distintas iniciativas y planteamientos orientados a promover una mayor representación femenina en los principales cargos de conducción de los organismos internacionales, un objetivo que Bachelet destacó durante su participación en el proceso.

Pese a su decisión de retirar la candidatura, la expresidenta chilena confirmó que continuará vinculada al trabajo internacional. En su declaración, manifestó su intención de seguir contribuyendo a iniciativas relacionadas con la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos, materias que han formado parte de su trayectoria en Naciones Unidas.

De esta manera, Michelle Bachelet pone término a su candidatura a la Secretaría General de la ONU tras los resultados obtenidos en las votaciones informales del Consejo de Seguridad. Su retiro cierra una etapa de gestiones diplomáticas iniciadas con el respaldo de Chile, Brasil y México, mientras continúa el proceso internacional para definir a la persona que asumirá la conducción del organismo a partir de 2027.

Redacción: Radio Estación Nacional

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